Santo Domingo. En una final inolvidable que quedará grabada en los libros del tenis, el español Carlos Alcaraz conquistó por segundo año consecutivo el título de Roland Garros, superando al italiano Jannik Sinner, actual número 1 del mundo, en un duelo que duró cinco horas y 29 minutos y se convirtió en la más larga del torneo desde el inicio de la era profesional en 1968.
El marcador fue una batalla épica: 4-6, 6-7 (4/7), 6-4, 7-6 (7/3) y 7-6 (10/2). Alcaraz levantó tres bolas de partido y remontó dos sets para quedarse con la victoria en un encuentro que, además de su intensidad, rindió tributo al legado de Rafael Nadal, homenajeado dos semanas antes con una placa en la tierra batida por sus 14 títulos en París.
El duelo entre Alcaraz y Sinner no solo definió el campeón del torneo, sino que también fue una muestra del nuevo clásico del tenis mundial, protagonizado por dos jóvenes que representan el presente y el futuro del deporte.
